La estabilidad macroeconómica y la desregulación comercial impulsadas por la gestión nacional empujan a la Argentina hacia un récord histórico. Las exportaciones proyectadas por la consultora Abeceb alcanzarán un techo de US$ 94.400 millones lo que consolida un superávit comercial sólido. El nuevo escenario de libertad económica marca un salto del 8,4% frente al récord anterior de 2022 revirtiendo años de asfixia cambiaria estatal.
Córdoba mantendrá un protagonismo central en el comercio exterior global con despachos estimados en torno a los US$ 11.000 millones. Esta cifra representa cerca del 13% del total facturado por la nación gracias al empuje de la agroindustria y la creciente economía del conocimiento.
La previsión de la consultora anticipa además que el país cerrará este ciclo con un superávit comercial cercano a los US$ 17.000 millones netos. El avance estratégico de la economía del conocimiento ya supera los US$ 10.000 millones anuales posicionándose entre los principales complejos.
Las exportaciones proyectadas por la consultora Abeceb alcanzarán un techo de US$ 94.400 millones
Inversiones del RIGI y diversificación de la matriz productiva privada
Las reformas estructurales y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones potenciaron de manera directa el desarrollo privado. La unificación cambiaria y la normalización de la liquidación de divisas permitieron una mejora contundente en los rindes de la zona pampeana.
El mapa comercial muestra una fuerte expansión en las provincias vinculadas a la explotación minera y la producción sostenida de hidrocarburos. Neuquén alcanzará una participación histórica del 6% nacional gracias a la expansión constante de la producción privada dentro de Vaca Muerta.
Chubut mostrará una expansión del 5,2% apuntalada por el sector pesquero mientras San Juan llegará al 2,9% por el ciclo alcista del oro mineral. Asimismo el avance del litio en Catamarca y Jujuy consolida un cambio cualitativo que reduce la vulnerabilidad climática del comercio exterior.
Las reformas estructurales y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones potenciaron de manera directa el desarrollo privado.