La Municipalidad de Córdoba, que conduce Daniel Passerini, busca reactivar el cobro del OIM (Ordenanza Impositiva Municipal) sobre los consumos de gas, un cargo que grava los servicios públicos desde fines de 2000 y que se suma, sin corresponder a ninguna prestación concreta, a las facturas de luz, agua y gas de vecinos y empresas. El mecanismo funcionaba con una lógica sencilla: la distribuidora actuaba como agente de cobro, el cumplimiento era prácticamente perfecto y el costo político para el municipio era casi nulo, porque la mayoría de los usuarios ni siquiera notaba ese cargo adicional dentro de la factura.
El esquema empezó a resquebrajarse cuando el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, encabezó una cruzada contra este tipo de cargos arbitrarios, que derivó en la resolución 267/24, vigente desde octubre de 2024, que prohíbe cobrar conceptos ajenos al servicio contratado. Ecogas dejó de cobrar el OIM en la factura de gas por tratarse de una empresa de competencia nacional, pero eso no significa que el municipio haya renunciado a cobrarlo.












