El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, ejecutó una fuerte maniobra política para remover de su banca al cuestionado concejal peronista Ricardo Moreno y bloquear su proceso de destitución. La decisión del ejecutivo busca mitigar el alto costo institucional que enfrenta el oficialismo cordobés tras revelarse los escandalosos manejos discrecionales de las vacantes estatales.
El desplazamiento definitivo se concretó al ordenarse el regreso de Raúl La Cava al recinto legislativo, cancelando la sesión ordinaria del jueves donde la oposición requería los 2/3 de los votos para expulsar al edil. El detonante de la crisis radicó en la confesión de Moreno, quien admitió de manera pública haber gestionado el ingreso irregular de 500 personas a la estructura de la Municipalidad de Córdoba.












