Horror kirchnerista en Deán Funes: confirmaron la condena al exintendente que envenenó a 211 perros
El TSJ de Córdoba confirmó la condena contra Germán Darío Facchín, exintendente kirchnerista de Deán Funes, por instigar el envenenamiento masivo de 211 perros en abril de 2013.
El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba confirmó la condena contra Germán Darío Facchín, exintendente kirchnerista de Deán Funes, por instigar el envenenamiento masivo de 211 perros en abril de 2013. El máximo tribunal provincial rechazó las casaciones presentadas por las defensas y ratificó la sentencia de la Cámara 8ª del Crimen, que en octubre de 2022 le había impuesto cuatro años de prisión efectiva.
Con este fallo, la condena recibe un "doble conforme" y queda a un paso de ser ejecutada: las defensas todavía podrían intentar un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema y, de ser rechazado, una queja ante ese tribunal, pero esa última vía no tiene efecto suspensivo. En la práctica, la Cámara 8ª ya está en condiciones de enviar a Facchín a la cárcel.
La sentencia también alcanzó a cinco empleados municipales —Diego Oscar Allendes, Juan Santos Márquez, Darío Mercedes Palomeque, Pablo Daniel Palomeque y Roque Enrique Quinteros Nievas—, quienes mantienen sus penas de tres años de prisión en suspenso como coautores del operativo.
Pedro Despouy Santoro, abogado de la Protectora de Animales de Deán Funes que encabezó la demanda.
Cómo fue el horroroso caso en Deán Funes
El horror ocurrió la madrugada del 28 de abril de 2013: por orden de quien debía gobernar la ciudad, vehículos municipales recorrieron Deán Funes repartiendo cebos envenenados con metomil, un veneno de altísima toxicidad, disfrazados en albóndigas de carne para que los animales cayeran en la trampa sin sospechar nada. La masacre dejó al menos 211 perros muertos, además de gatos, pájaros y gallinas que también quedaron en el camino de una crueldad planificada desde el propio Estado municipal.
La Justicia fue contundente: consideró que Facchín tenía el poder de disponer del personal y de los medios municipales para ejecutar la matanza, porque los inspectores que salieron a envenenar animales respondían directamente a su gestión. Su defensa intentó desarmar la prueba pieza por pieza —horarios, vehículos, testimonios—, pero el Tribunal Superior de Justicia no le encontró ni un resquicio: la condena quedó blindada.
Detrás del expediente hubo años de lucha de vecinas organizadas en la Protectora de Animales de Deán Funes, que no bajaron los brazos pese a que la Justicia, en un primer round, decidió absolver al responsable de semejante barbarie. Esa absolución terminó anulada, se realizó un nuevo juicio, y trece años después, la condena por una de las matanzas de animales más brutales que se recuerden en Córdoba finalmente quedó firme.
Cinco de los seis condenados por la horrorosa matanza de 211 perros que gestionó la gestion kirchnerista de Facchin.