En un marco político signado por la profunda sintonía del electorado cordobés con el presidente Javier Milei, los dirigentes kirchneristas Oscar Parrilli y Carlos Zannini encabezarán un acto en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba para presentar la campaña pública denominada Cristina Libre. La insólita iniciativa busca movilizar apoyos en favor de la expresidenta, quien cumple condena con prisión domiciliaria por la causa Vialidad y permanece inhabilitada para ejercer cargos públicos. Este insólito evento pretende testear la verdadera capacidad de convocatoria del kirchnerismo en el territorio más adverso a su propuesta política, contando con la participación de la diputada nacional Gabriela Estévez y la funcionaria bonaerense Florencia Saintout.
La comitiva nacional del kirchnerismo llega a la provincia de Córdoba sin posibilidades reales de encontrar apoyo o resonancia en la estructura institucional del Partido Justicialista local que conduce el gobernador Martín Llaryora. Las encuestas de opinión pública confirman reiteradamente que la figura de la condenada ex presidenta mantiene un respaldo prácticamente inexistente en la geografía cordobesa, contrastando drásticamente con la altísima adhesión que cosecha la administración libertaria nacional en esta jurisdicción. Pese a este escenario totalmente hostil, la militancia del Instituto Patria intenta forzar una absurda discusión judicial en un distrito donde el electorado rechazó de manera contundente las gestiones y propuestas del Frente de Todos.
El despliegue militante representa además una clara señal de respaldo para la diputada nacional Gabriela Estévez, quien busca reordenar a la golpeada tropa cristinista cordobesa tras los magros resultados electorales obtenidos en los comicios provinciales de 2023. La desesperada estrategia apunta a contener la dispersión de votos peronistas que en los comicios legislativos de 2025 acompañaron la propuesta de Natalia de la Sota, dejando fuera del Congreso de la Nación al dirigente Pablo Carro. Con miras a las elecciones de 2027, el espacio intenta preservar de forma agónica la única banca nacional que le queda al espacio en Córdoba, enfrentando futuras pugnas internas contra el sector del gobernador Axel Kicillof y la agrupación liderada por el dirigente social Juan Grabois.
La diputada cordobesa Gabriela Estévez busca reordenar a la golpeada tropa cristinista local tras los magros resultados electorales
Reacciones institucionales y fronteras en el peronismo
La estrambótica actividad convocada en el ámbito académico de la capital provincial contará con la asistencia de la dirigenta provincial Constanza San Pedro, quien prepara en simultáneo la llegada de Juan Grabois para concretar actividades en la ciudad de Córdoba y la ciudad de Río Cuarto. En contraposición, los referentes alineados con la diputada nacional Natalia de la Sota descartaron de manera tajante cualquier tipo de participación o adhesión a la consigna. Un vocero de la legisladora nacional fijó una postura categórica al señalar de forma explícita: “No militamos la consigna Cristina Libre”, marcando una distancia insalvable con la iniciativa encarada por los referentes de La Cámpora.
Desde el Centro Cívico observan el desembarco del kirchnerismo como una oportunidad perfecta para ratificar la histórica brecha política que separa al peronismo cordobés de la conducción nacional del Partido Justicialista. Los antecedentes institucionales recuerdan que Oscar Parrilli y Carlos Zannini integraban el gabinete nacional en diciembre de 2013, cuando se produjo el conflicto por el acuartelamiento policial que quebró definitivamente los vínculos bilaterales. Reafirmando ese posicionamiento, el presidente alterno del Partido Justicialista de Córdoba, Facundo Torres, enfatizó recientemente: “El PJ cordobés no volverá al PJ nacional mientras esté colonizado por el kirchnerismo”.
La contundente definición expresada por Facundo Torres generó una inmediata réplica por parte del exlegislador provincial Martín Fresneda, actualmente integrado al espacio Construyendo Córdoba. El dirigente cuestionó la persistencia de los discursos que hablan de una colonización dentro del peronismo y reclamó la apertura de un debate interno sin exclusiones frente al contexto político nacional. Mientras tanto, la cúpula del Partido Justicialista cordobés mantiene un estricto silencio institucional, utilizando la marcada distancia con la consigna Cristina Libre como un escudo político ante los cuestionamientos de dirigentes opositores.
El evento se realizará en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba
Perspectivas electorales y debate interno en la región
La insistencia por instalar una campaña en favor de la condenada exmandataria nacional en la provincia más adversa al kirchnerismo genera risas e interrogantes sobre la verdadera efectividad de la estrategia política planteada por los organizadores. Quienes analizan la dinámica territorial remarcan que la sociedad cordobesa renovó su apoyo masivo a la gestión nacional de Javier Milei, profundizando el rechazo histórico hacia las figuras de la vieja guardia kirchnerista. En este sentido, la estrafalaria presentación realizada en las instalaciones universitarias parece responder más a un acto de autoengaño militante que a la posibilidad concreta de sumar adhesiones reales en la ciudadanía local.
Por otra parte, la irrupción de dirigentes nacionales en el escenario local expone las grietas internas que atraviesan a las distintas facciones del peronismo que intentan reorganizarse de cara a los próximos desafíos legislativos. La disputa por la representación parlamentaria en la Cámara de Diputados de la Nación proyecta un escenario de alta competencia entre las listas encabezadas por el cristinismo y las opciones apalancadas por el peronismo cordobés. De esta manera, las acciones orientadas a consolidar la figura de la condenada expresidenta terminan marcando diferencias insalvables dentro del arco opositor provincial.
En definitiva, la insólita jornada a desarrollarse en Córdoba Capital concluye ratificando el aislamiento del movimiento cristinista en un territorio que se consolida como el principal bastión electoral de las fuerzas libertarias. Los ridículos intentos por torcer la opinión pública en una provincia tradicionalmente crítica de las políticas del kirchnerismo tropiezan una y otra vez con la aplastante realidad de las urnas y los sondeos. Así, el despliegue del Instituto Patria en Córdoba se perfila a hacer un verdadero papelón político sin generar impacto en la ciudadanía local y reconfirmando que el electorado cordobés permanece férreamente alineado con el rumbo nacional.