Un episodio de inseguridad con ribetes insólitos y alarmantes se registró en el barrio Sargento Cabral de la ciudad de Córdoba. Todo comenzó con llamados de alerta al 911 que daban cuenta de una mujer pidiendo auxilio de manera desesperada en la calle José Superi al 3100. Según la información policial, la víctima denunció que fue abordada por dos sujetos que la amenazaron brutalmente con un arma de fuego.
Los malvivientes lograron sustraerle una suma de dinero verdaderamente millonaria, compuesta por una gran cantidad de pesos y también dólares. Al llegar los primeros patrulleros al lugar, los efectivos observaron a los sospechosos emprender la fuga, lo que dio inicio a un seguimiento controlado por las calles del sector. La persecución finalizó con éxito en las inmediaciones de la calle Las Junturas, donde ambos hombres fueron finalmente interceptados y detenidos.
Durante el operativo de captura, las fuerzas de seguridad lograron secuestrar la suma de casi 50.000.000 de pesos, discriminados en 45.000.000 de pesos y 2.300 dólares. Además del cuantioso botín, se incautó un revólver calibre 32 con cartuchos, uno de ellos ya percutado, un teléfono celular y otros elementos de vital interés para la causa judicial. Hasta este punto, se trataba de un procedimiento policial exitoso contra la delincuencia armada.
Incomprensible defensa vecinal a delincuentes armados
Sin embargo, la situación tomó un giro incomprensible y repudiable cuando un grupo de vecinos del barrio comenzó a agredir ferozmente al personal policial actuante. En un acto de complicidad explícita con el delito, estas personas arrojaron piedras y diversos objetos contundentes contra los uniformados para intentar imprevistamente evitar las detenciones. Resulta indignante que ciudadanos decidan defender a sujetos que acaban de cometer un robo a mano armada contra una mujer indefensa.
Esta conducta irracional de un sector de la comunidad santifica la impunidad y desprotege a las víctimas reales de la inseguridad que azota diariamente a la provincia de Córdoba. Los efectivos policiales se vieron obligados a repeler la agresión irracional para resguardar su integridad física y asegurar el traslado de los peligrosos delincuentes y el botín millonario recuperado. Afortunadamente, y a pesar de la violencia del ataque vecinal, no se registraron personas lesionadas durante la refriega.
La sociedad no puede naturalizar que se ataque a la policía para proteger a quienes salen a la calle con un revólver cargado para robar. Este tipo de acciones a favor de los delincuentes solo profundiza la crisis de seguridad y demuestra una alarmante falta de valores cívicos fundamentales. Los detenidos ya se encuentran a disposición de la justicia, mientras se analiza el material probatorio de este insólito y violento suceso.