Además, las 60 hectáreas disponibles permiten pensar más allá de la primera etapa. Los inversores cuentan con tierras contiguas al desarrollo y, según la planificación difundida, el emprendimiento podría triplicar su escala mediante futuras ampliaciones.
Obras, empleo y financiación de Estancia Vicentina
Las obras ya están en marcha y actualmente involucran a unas 40 personas, principalmente en tareas vinculadas con el cerramiento perimetral, los accesos y los movimientos de suelo. La previsión es que el nivel de empleo llegue a aproximadamente 100 trabajadores durante los momentos de mayor actividad.
El cronograma establece que hacia fines de 2026 las redes de agua y cloacas deberían alcanzar entre un 50% y un 60% de avance, mientras que el clubhouse llegaría al 60% de ejecución y quedarían terminados los portales de acceso. El plazo global previsto para completar las obras es de unos 30 meses.
En materia comercial, los compradores pueden acceder a planes de financiación de hasta 48 meses. Los desarrolladores, además, estiman una rentabilidad cercana al 30% para quienes ingresaron durante la etapa de preventa.
El monto de la inversión realizada específicamente por Pablo Aimar o su familia, en tanto, no fue informado. Lo que sí está confirmado es la participación societaria del 35%.
Con una primera etapa de 160 lotes, una fuerte respuesta inicial de los compradores y una superficie que permite proyectar futuras ampliaciones, Estancia Vicentina representa una apuesta por el crecimiento inmobiliario de Río Cuarto y, al mismo tiempo, la incursión de la familia Aimar en un negocio que busca transformar tierra disponible en una urbanización residencial de escala premium.