Los dueños del edificio abandonado buscan adecuar la estructura tras 14 años de trabas municipales y parálisis del capital.
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La comisión de dueños del edificio Live! entregó al municipio un plan de adecuación técnica para finalizar la torre tras 14 años de parálisis. El inmueble conocido como La Mole permanece clausurado desde el año 2012 por exceder los límites de altura fijados por la burocracia del estado.
Los inversores proponen remover las 2 vigas ornamentales de la parte superior para ajustar el perfil de la torre a la normativa técnica vigente. Esta modificación arquitectónica permitiría rescatar los ahorros de los inversores que apostaron por el desarrollo privado en toda la capital.
El proyecto original sufrió una sanción administrativa que bloqueó la entrega de los departamentos y generó un foco de inseguridad en la zona. La propuesta de los propietarios incluye el traslado del tanque de agua y la sala de máquinas para cumplir con las exigencias de la Municipalidad de Córdoba.
Los dueños de las unidades funcionales sostienen que terminar la torre eliminará el peligro de desprendimiento de materiales hacia la vía pública.
Riesgos estructurales y el costo del abandono institucional
Un relevamiento técnico reciente detectó fallas en el hormigón a partir del piso 7 debido a la exposición prolongada a factores climáticos extremos. Los expertos advierten que la falta de mantenimiento básico y el vandalismo constante pusieron en riesgo la estabilidad mecánica de toda la obra.
El asesor técnico de los damnificados deberá realizar una verificación profunda de la estructura antes de reiniciar cualquier tarea de construcción. El edificio presenta un estado de obra gruesa sin protección contra la humedad mientras la administración estatal analiza si levanta la clausura.
El déficit habitacional de la ciudad exige soluciones rápidas para convertir este esqueleto de cemento en viviendas dignas para los contribuyentes. Los dueños de las unidades funcionales sostienen que terminar la torre eliminará el peligro de desprendimiento de materiales hacia la vía pública.
Incertidumbre administrativa y el futuro del capital privado
Varias empresas constructoras siguen de cerca el expediente administrativo para determinar la viabilidad económica de concluir el proyecto frenado. El Palacio municipal debe decidir si otorga el aval técnico definitivo o si el trámite requiere una ordenanza de excepción en el Concejo de la ciudad.
La torre no será concebida bajo un estándar de lujo sino como un edificio de categoría intermedia para facilitar su comercialización rápida. Los propietarios esperan que las autoridades no interpongan más trabas burocráticas que impidan el saneamiento de este activo inmobiliario urbano.