La comisión de dueños del edificio Live! entregó al municipio un plan de adecuación técnica para finalizar la torre tras 14 años de parálisis. El inmueble conocido como La Mole permanece clausurado desde el año 2012 por exceder los límites de altura fijados por la burocracia del estado.
Los inversores proponen remover las 2 vigas ornamentales de la parte superior para ajustar el perfil de la torre a la normativa técnica vigente. Esta modificación arquitectónica permitiría rescatar los ahorros de los inversores que apostaron por el desarrollo privado en toda la capital.












