El capricho de Planeamiento Urbano
La Municipalidad clausuró la obra en 2012 bajo el argumento burocrático de que la torre excedía en 2 metros la altura permitida. La realidad es que el desarrollador buscó calidad y dio 30 cm más de altura a los techos de cada piso. No construyó más metros cuadrados, sino departamentos más espaciosos y habitables.
Los desarrolladores del proyecto intentaron hacer un proyecto icónico con balcones curvos inspirado en las tendencias del primer mundo. Sin embargo, los burócratas de planeamiento urbano se ensañaron con la obra y rechazaron la propuesta. En lugar de permitir la finalización del edificio, el Estado condenó a la zona a la decadencia total.













