La población carcelaria de Córdoba experimentó un incremento sostenido del 43,5% desde diciembre de 2022, alcanzando un total de 17.452 personas privadas de su libertad a mayo de 2026. Este aumento constante refleja el deterioro de los índices de seguridad en la provincia, que se posiciona al tope del ranking nacional con una tasa de 377 presos cada 100.000 habitantes.
El hacinamiento golpea con mayor fuerza a establecimientos clave como el complejo Bouwer, que registra una sobrepoblación del 30,4%, y la Unidad de Contención del Aprendido (UCA), donde la saturación llega al 72,3%. Para intentar contener esta demanda, el Estado provincial despliega un plan de obras por $166.923.516.268, que incluye la construcción de un nuevo módulo para 1.000 internos y un centro de máxima seguridad con capacidad para otros 1.000 detenidos.












