El fiscal Enrique Gavier dictó la prisión preventiva para los contadores Fabio Ferrari y Gerardo Wenetz por organizar una asociación ilícita masiva y delictiva. Los profesionales del estudio FW Contable montaron una estructura de 12 empresas para simular que el negocio inmobiliario cumplía con las leyes vigentes del país. Esta maniobra permitió desviar los fondos de 30.000 ahorristas hacia activos ocultos en el exterior para evitar cualquier tipo de embargo judicial.
La justicia detectó que la firma Márquez y Asociados funcionó como una pantalla legal para captar capitales privados sin intención de construir las viviendas. Los fondos terminaron en la compra de un hotel en Miami y departamentos en Panamá mediante una ingeniería contable diseñada para el vaciamiento. El fraude se sostuvo durante 10 años gracias a la manipulación de información económica que los imputados validaron ante los organismos de control.


















