La zona de barrio Bajo Pueyrredón, cerca del centro de Córdoba, vivió horas de tensión en la tarde noche del miércoles.
Familiares y amigos de Tomás Orihuela, el joven de 19 años murió en prisión el sábado pasado en una comisaría, lo despidieron, mientras vecinos se enfrentaban con la Policía.
Allegados al joven, que apareció ahorcado con un buzo, sostuvieron que fue detenido de manera injusta y debía ser liberado.
El miércoles, en el comienzo del velorio, la violencia escaló de tal manera que hubo tiroteos y dos agentes resultaron heridos. Hubo seis personas detenidas.












