Las autoridades del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical de Córdobaaprobaron de manera formal el cronograma electoral para organizar la elección interna del partido durante el período 2026. La resolución oficial fue adoptada durante una reunión virtual mantenida por los dirigentes del espacio tras desestimarse la prórroga de los mandatos actuales. En este marco institucional, la cúpula partidaria fijó la jornada del 20 de septiembre de 2026 como la fecha definitiva para la realización de los comicios internos.
El itinerario aprobado por la conducción radical establece el 6 de agosto de 2026 como la fecha límite para la inscripción formal de las alianzas entre los diferentes núcleos internos. Asimismo, el plazo para la presentación de las listas de candidatos ante la junta electoral caducará el 11 de agosto de 2026. La intención prioritaria de los apoderados del partido pasa por abrir mesas de diálogo entre las diferentes facciones para intentar consensuar una nómina de unidad institucional.
La dirigencia partidaria busca evitar un proceso electoral desgastante, aunque las conversaciones previas continúan sin arrojar definiciones concretas sobre un acuerdo definitivo. En las deliberaciones parlamentarias sobresale la figura del presidente del bloque de la UCR en la Legislatura provincial, Matías Gvozdenovich, como posible candidato de consenso. No obstante, los referentes de las distintas líneas internas remarcan la necesidad de consolidar mayorías políticas que sustenten una conducción con respaldo efectivo.
Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y actual titular del radicalismo de Córdoba
Posicionamientos de los sectores y dinamica interna
La discusión sobre la futura conducción reúne a diversos actores partidarios entre los que destacan las agrupaciones representadas por los dirigentes opositores Luis Quiroga y Dante Rossi. Por su parte, el sector referenciado en Ramón Mestre mantiene una postura diferenciada y conserva la representación necesaria para negociar sus propias condiciones de forma independiente. Las distintas facciones evalúan la conveniencia de integrar esquemas de coalición o competir con boletas propias en las mesas habilitadas.
En el entorno de los referentes vinculados al ex diputado nacional Rodrigo de Loredo predomina la postura de resolver las diferencias orgánicas directamente en las urnas mediante el sufragio. Los dirigentes de dicho espacio sostienen que la legitimidad de las decisiones políticas y la confección de las futuras listas de candidatos deben validarse mediante los votos de los afiliados del partido. Según este sector, el trabajo desplegado en las diferentes seccionales de Córdoba garantiza la base territorial necesaria para afrontar una contienda abierta y participativa.
El inicio formal del proceso de normalización institucional abre una etapa crucial para la reorganización de la estructura radical en toda la geografía cordobesa. Las juntas promotoras de los circuitos del interior deberán adecuar sus padrones de afiliados y presentar los avales requeridos en los plazos normativos fijados. La incertidumbre central que atraviesa al partido radica en determinar si la conducción se definirá mediante una lista de consenso o mediante comicios generales.