Alejandro Domínguez ratificó las finales únicas y explicó por qué no volverá el ida y vuelta
Domínguez defendió las finales únicas
porAlejandro Gambirassi
deportes
El presidente de la CONMEBOL justificó el modelo actual, asegurando que el viejo formato generaba una ventaja estructural para quien definía de local
Desde la edición 2019, las final de la Copa Libertadores y Copa Sudamericana dejó atrás su histórico formato de ida y vuelta y adoptó las finales únicas. La discusión sobre un posible regreso aparece cada tanto entre los hinchas, pero la respuesta oficial ya tiene un mensaje claro y definitivo. Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, explicó públicamente por qué el organismo no contempla dar marcha atrás y defendió con firmeza el modelo de partido único.
El dirigente habló a través de un video publicado en la cuenta oficial de TikTok del ente sudamericano, donde reconoció que aquellas finales marcaron una época y forman parte de la memoria colectiva del continente. Pero enseguida aclaró quelos datos, ejemplificando con la Libertadores, mostraron un problema serio: una tendencia a favor del equipo que cerraba la serie en su estadio.
"En los últimos 10 años en que se había jugado de esa manera, en 7 oportunidades fue campeón el equipo que hizo de local en el segundo partido", explicó Domínguez.
Los datos acompañan su argumento. Entre 2008 y 2017 (2018 no cuenta por la recordada definición en Madrid entre River y Boca por lo incidentes en las inmediaciones del Monumental en la previa del partido de vuelta) se disputaron diez finales con ida y vuelta y solo tres equipos lograron consagrarse fuera de casa: Liga de Quito (2008), Estudiantes de La Plata (2009) y Gremio (2017).
Para él, esa diferencia atentaba contra la equidad deportiva y justificaba cambiar el sistema. Por eso defendió la final en sede neutral: "Nos pareció que era más justo que todo se definiera en un solo partido. Son 90 minutos; si no se logra definir, se adicionan 30 minutos y, si aun así no se define, se lleva a penales. Pero en un partido único es todo o nada: no hay segundas oportunidades".
La final de 2018 entre River y Boca fue la última a ida y vuelta en la Libertadores
El dirigente también mencionó otras razones que fortalecen esta postura. Sostuvo que una sola final permite una organización más segura, un espectáculo más controlado y mejores condiciones para todos los involucrados: clubes, jugadores, árbitros y aficionados.
Por último, Domínguez aseguró que el cambio no fue improvisado ni impulsado por un simple deseo de modernización. Según afirmó, la decisión se tomó tras un análisis profundo para garantizar una competencia más pareja y una final que llegó para quedarse.