El futbolista del Rojo Nicolás Tomás Garrido Aparicio fue acusado por su expareja de haberla retenido y agredido durante varios horas en un departamento de CABA. La Justicia consideró el caso de "riesgo alto" y dictó medidas de protección para la denuciante
Independientevolvió a sufrir un escándalo interno. Nicolás Tomás Garrido Aparicio, futbolista de la Reserva, quedó en el centro de una grave denuncia por presunta violencia de género presentada por su expareja, quien lo acusó de haberla agredido físicamente y retenido contra su voluntaden un departamento de la Ciudad de Buenos Aires.
La acusación fue presentada ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema por una joven de 21 años oriunda de La Plata. Tras evaluar el caso, los profesionales intervinientes determinaron que se trata de una situación de “riesgo alto”, lo que motivó la adopción inmediata de medidas de protección.
Según consta en la presentación judicial, los hechos habrían ocurrido durante la madrugada del sábado. De acuerdo con el relato de la denunciante, ambos coincidieron en un boliche y posteriormente se dirigieron al domicilio del jugador. Allí se habría desencadenado una situación de violencia que habría comenzado a partir de un episodio de celos.
Nicolás Garrido juega en la reserva de Independiente
La joven aseguró que sufrió agresiones físicas durante más de dos horas y que el futbolista le impidió abandonar el lugar. Además, sostuvo que le quitó el teléfono celular, dejándola incomunicada y sin posibilidad de pedir ayuda. En su declaración también afirmó haber sufrido lesiones considerables, entre ellas una fractura de nariz, además de diversos golpes en distintas partes del cuerpo.
La evaluación realizada por la OVD contempló presuntos episodios de violencia física, psicológica y patrimonial. A partir de esas conclusiones, el Juzgado Civil N° 83 de la Ciudad de Buenos Aires resolvió otorgar protección a la joven mientras avanza la investigación.
Entre las disposiciones adoptadas figura una prohibición de acercamiento de 200 metros para Garrido Aparicio, la imposibilidad de establecer contacto por cualquier medio, incluyendo llamadas telefónicas, mensajes y redes sociales, y la continuidad del botón antipánico otorgado a la joven.
Una de las presuntas lesiones de la denunciante
Las medidas comenzaron a regir de manera inmediata una vez formalizada la denuncia y permanecerán vigentes mientras se desarrollan las actuaciones judiciales. Por su parte, Independiente no emitió hasta el momento un comunicado oficial sobre la situación del futbolista, mientras la causa continúa su curso en la Justicia.