Si bien se perderá el último partido de la fase de grupos, la FIFA confirmó la pena mínima para el mediocampista paraguayo y podrá estar disponible en un eventual partido de 16avos en caso de que su selección clasifique
Paraguay recibió una noticia tranquilizadora en la antesala de la definición de su grupo en el Mundial 2026. Tras la expulsión por la primera aplicación en el torneo de la denominda "Ley Prestianni", Miguel Almirón fue sancionado con una sola fecha de suspensión tras su expulsión en el sufrido triunfo de su selección por 1-0 ante Turquía.
El mediocampista de la Albirroja había visto la tarjeta roja luego de taparse la boca en un cruce con Mert Müldür, acción que fue interpretada por el cuerpo arbitral como infracción a la nueva normativa impulsada por la FIFA. El episodio se produjo sobre el final del primer tiempo en el Levi’s Stadium y obligó al equipo de Gustavo Alfaro a disputar buena parte del encuentro con un jugador menos.
Días después del encuentro, finalmente la Comisión Disciplinaria de la FIFAconfirmó la sanción definitiva: una fecha de suspensión. El fallo se produjo tras analizar el informe arbitral y los descargos presentados tanto por el futbolista como por el jugador involucrado en la denuncia. La resolución representa la pena mínima dentro del abanico de sanciones posibles, lo que generó alivio en el cuerpo técnico paraguayo.
De esta manera, Almirón se perderá únicamente el próximo compromiso ante Australia, programado para el cierre de la fase de grupos. En caso de que Paraguay logre la clasificación a los octavos de final, el volante de 32 años estará nuevamente a disposición del entrenador.
La expulsión había generado un intenso debate en torno a la recientemente implementada “Ley Prestianni”, una normativa que prohíbe a los jugadores taparse la boca en situaciones de diálogo o confrontación con rivales o árbitros, con el objetivo de evitar conductas antideportivas o posibles insultos no verificables.
La regla fue incorporada tras el antecedente que involucró a Gianluca Prestianni y a Vinícius Júnior durante el partido de playoffs entre el Real Madrid y el Benfica de la última Champions League, donde la imposibilidad de leer sus labios ante un presunta acto racista derivó en una controversia reglamentaria. Desde entonces, la FIFA endureció el criterio para este tipo de gestos, lo que convirtió el caso de Almirón en el primer gran precedente en una Copa del Mundo.
La norma surgió por el episodio por presunto racismo de Prestianni a Vinícius
En Paraguay, la decisión fue recibida con moderado alivio, ya que se temía una sanción mayor que pudiera marginarlo del resto del torneo. El propio Gustavo Alfaro había advertido días atrás sobre el impacto de este tipo de reglamentos en el desarrollo del juego, aunque evitó entrar en confrontación directa con la FIFA.
Con la sanción ya definida, la Albirroja reorganiza su planificación de cara al cierre de la fase de grupos, con la expectativa de asegurar su clasificación y recuperar a una de sus piezas clave para la etapa decisiva del Mundial.