Como ya viene siendo recurrente en el último tiempo, Brasil está varios escalones por encima del resto de CONMEBOL y de Argentina, su principal rival en la región. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) anunció un ambicioso plan de reforma arbitral que incluye una inversión cercana a los 40 millones de dólares a lo largo de dos temporadas y que posicionará al fútbol brasileño a la vanguardia del continente en materia tecnológica y de profesionalización de los jueces.
El proyecto, que comenzará a implementarse de cara a la temporada 2026, contempla la incorporación del offside semiautomático y del sistema de detección automática de gol, tecnologías que ya se utilizan en ligas y torneos de primer nivel como la Premier League, LaLiga, la Champions League y las competiciones organizadas por la FIFA, incluidos los Mundiales.
La modernización no se limitará a esas herramientas. También se instalarán chips en las pelotas oficiales, se utilizarán relojes inteligentes y cámaras corporales, y se renovarán por completo las cabinas del VAR, con monitores y sistemas de última generación que apuntan a agilizar las decisiones y mejorar la transparencia.











