La Justicia avanza en la investigación por los violentos incidentes ocurridos en el estadio Libertadores de América durante el partido entre Independiente y Universidad de Chile por la Copa Sudamericana. El juez José Luis Arabito, a cargo del Juzgado de Garantías N° 3 de Avellaneda, ordenó este miércoles una serie de allanamientos y pedidos de detención sobre los ocho imputados más comprometidos, quienes son investigados por tentativa de homicidio a simpatizantes chilenos.
El fiscal Mariano Zitto, que había solicitado la medida, remarcó que existen 19 causas abiertas por lo sucedido, aunque cuatro son las más relevantes: una por lesiones graves, dos por tentativa de homicidio y robo en poblado y en banda, y otra por intento de homicidio, todas agravadas por haberse dado en un espectáculo deportivo.

En declaraciones radiales, Zitto fue contundente: "La seguridad interna del estadio, a cargo de una empresa privada contratada por el club, resultó insuficiente para contener los disturbios. Las fuerzas de seguridad privada nada pudieron hacer para prevenir tamaño desmadre y no se observó una coordinación efectiva con la Policía Bonaerense".









