Doug Burgum relató una reunión con ejecutivos mineros donde el régimen chavista prometió adaptar rápidamente la legislación para facilitar negocios con empresas estadounidenses.
El secretario de Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, reveló detalles de una reunión mantenida con altos funcionarios del régimen venezolano y ejecutivos del sector minero, donde Delcy Rodríguez ofreció modificar leyes venezolanas para adaptarlas a los intereses de empresas extranjeras.
Durante una conferencia vinculada al sector energético y minero, Burgum recordó un encuentro en el que participaron Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional controlada por el chavismo. Según relató, funcionarios del régimen buscaban convencer a empresarios estadounidenses de invertir en Venezuela tras los recientes cambios políticos y económicos impulsados en el país.
“Delcy les dijo a los empresarios estadounidenses: ‘Bueno, dígannos qué quieren en la ley. La vamos a presentar el sábado’”, afirmó Burgum ante los asistentes al evento.
El Secretario de Interior de EEUU junto al presidente Donald Trump
El funcionario estadounidense explicó que, tras escuchar las observaciones y pedidos del sector privado, el régimen avanzó rápidamente con la presentación del proyecto legislativo. “Entonces tomaron en cuenta los comentarios. La ley es introducida. Su hermano es el presidente de la Asamblea. Yo le pregunté: ‘¿Va a pasar la ley?’”, relató Burgum.
Según el secretario estadounidense, Jorge Rodríguez respondió de manera inmediata y contundente: “Sí”.
Las declaraciones reflejan el nuevo intento del chavismo de atraer capital extranjero y especialmente inversiones estadounidenses en sectores estratégicos como minería, energía y petróleo, en medio de la profunda crisis económica que atraviesa Venezuela desde hace años.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela Jorge Rodríguez
Durante los últimos meses, el régimen venezolano impulsó distintas reformas económicas orientadas a flexibilizar controles estatales y abrir parcialmente sectores históricamente cerrados a la inversión privada internacional. El gobierno busca desesperadamente nuevos ingresos y legitimidad internacional tras años de aislamiento y sanciones.
Las palabras de Burgum también generaron críticas entre sectores opositores venezolanos, que acusan al chavismo de modificar leyes y estructuras institucionales únicamente para garantizar negocios y consolidar su permanencia en el poder.
En paralelo, distintas compañías internacionales comenzaron a mostrar interés en regresar al mercado venezolano, especialmente tras el alivio parcial de algunas sanciones y las expectativas de una eventual estabilización política y económica en el país.
El episodio volvió además a exponer el enorme control político que mantiene el chavismo sobre las instituciones venezolanas. La respuesta atribuida a Jorge Rodríguez reforzó la percepción de que la Asamblea Nacional funciona alineada directamente con las decisiones del Ejecutivo controlado por Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez.