Aleksander Čeferin dejó en claro que no buscará la presidencia de la FIFA en las elecciones de marzo de 2027. El dirigente esloveno, al frente de la UEFA, prefiere seguir en su actual rol y mantenerse como una voz crítica frente a Gianni Infantino, el actual presidente del máximo organismo del fútbol mundial.
En una entrevista para el podcast The Rest is Politics, Čeferin explicó sus motivos con total franqueza. «No estoy interesado. Me gusta la UEFA y el trabajo que hago allí. Mi credibilidad es mucho mayor si no estoy interesado en ese puesto», señaló el presidente europeo, cuyo mandato también concluye el año próximo.
La decisión llega en medio de un fuerte roce con Infantino. Pese a las diferencias, Čeferin eligió no dar el salto y conservar su posición de opositor desde la confederación continental. Esa postura, según él, le otorga mayor peso a la hora de cuestionar las decisiones del ente rector.
Al mismo tiempo, el esloveno no descartó que exista competencia real. Si Infantino confirma su reelección, habrá quien lo desafíe. «Creo que tendremos un candidato contra él. Todavía no sé quién», afirmó con claridad.
Un escenario abierto para 2027
Entre los nombres que circulan como posibles aspirantes aparece Victor Montagliani, el presidente de la CONCACAF. Aunque Čeferin no confirmó ninguna figura concreta, dejó la puerta abierta a que alguien se anime a disputarle el cargo al actual mandatario.
La postura del dirigente de la UEFA refuerza la idea de que el próximo congreso de la FIFA no será un trámite. Con su mandato también próximo a vencer, Čeferin prioriza el trabajo en Europa y evita mezclar su figura con una eventual candidatura que, a su juicio, restaría fuerza a sus críticas.
En el fútbol sudamericano y en el resto del planeta, las palabras del esloveno generan atención. No solo por el rechazo a postularse, sino por el mensaje directo a Infantino: la oposición no desaparecerá aunque él se mantenga al margen de la pelea electoral.
Čeferin insiste en que su credibilidad crece al no aspirar al puesto. Esa línea le permite seguir presionando sin que se interprete como una movida personal. Su foco sigue puesto en la UEFA y en el trabajo que desarrolla allí desde hace años.
La tensión entre confederaciones
El cruce entre ambos dirigentes no es nuevo, pero las declaraciones de este lunes elevan el tono de cara a 2027. Mientras Infantino busca consolidar su continuidad, desde Europa se envía una señal de que no habrá camino libre.
El presidente de la UEFA evita especular sobre nombres propios más allá de la mención a posibles contendientes como Montagliani. Prefiere mantener la expectativa y dejar que el tiempo defina quién se anime a dar el paso.
Con estas afirmaciones, Čeferin se posiciona como un referente de la oposición interna sin convertirse él mismo en candidato. Su mensaje es contundente: no irá por la FIFA, pero alguien sí lo hará si Infantino insiste en quedarse.
El escenario queda así planteado. Las elecciones de marzo de 2027 prometen ser más movidas de lo que muchos anticipaban, y la voz del presidente de la UEFA marca el tono de lo que se viene en la política del fútbol mundial.