El sábado, durante la FP3, Logan Sargent perdió el control del auto y terminó estrellando. El piloto protagonizó una escena de terror cuando el coche se prendió fuego. En condiciones de pista húmeda por el mal tiempo, el piloto estadounidense se salió de la pista, perdió el control del monoplaza, el costado derecho impactó contra las defensas y sufrió grandes daños. Por suerte, Sargent se encuentra bien y el caso no pasó a mayores.
La relación entre la escudería y Logan no venía bien. El piloto no sumó puntos todavía y no es el primer accidente que tiene en la temporada, esto podría ser la gota que desbordó el vaso.
A partir de este incidente, se empezó a correr el rumor de que el equipo podría reemplazarlo las carreras restantes del campeonato. James Volwes, el jefe de Williams expresó: “Cien personas trabajaron durante semanas, dejaron la piel para que pudiéramos alinear dos autos con las nuevas piezas y todo se va a la basura en un segundo.”
“Fue un accidente innecesario. No se pueden correr riesgos en la tercera sesión de entrenamientos bajo la lluvia. No quiero tomar una decisión emocional”, agregó después.










