Christian Eriksen volvió a protagonizar un momento de enorme preocupación durante un partido con su selección. El mediocampista danés se desplomó este domingo durante el amistoso entre Dinamarca y Ucrania, en una escena que inevitablemente recordó al paro cardíaco que sufrió durante la Eurocopa 2021 y que conmocionó al deporte mundial.
El incidente ocurrió a los 63 minutos de juego, cuando el conjunto danés se imponía por 2-1. De manera repentina, Eriksen se llevó una mano al pecho y cayó sobre el césped, lo que provocó una inmediata reacción de compañeros, rivales y miembros de los cuerpos técnicos, que solicitaron asistencia médica con urgencia.
Poco tiempo después, la Federación Danesa de Fútbol emitió un comunicado para llevar tranquilidad y tomar una decisión con el partido. "Christian Eriksen está consciente y se encuentra bien, dadas las circunstancias. El partido ha sido cancelado", informó la entidad a través de sus redes sociales.
Más tarde, el médico de la selección, Morten Boesen, brindó mayores precisiones sobre el estado del jugador. "Christian se encuentra bien y abandonó el campo por sus propios medios. Por lo que puedo ver, el desfibrilador implantable está funcionando como debe. Estuvo inconsciente durante un breve período, pero recuperó la consciencia muy rápidamente y pudimos comunicarnos con él enseguida. Ahora será sometido a más exámenes en el hospital para determinar qué causó el incidente", explicó.
Este escalofriante episodio recuerda al vivido por el propio Erikisen años atrás cuando sufrió un paro cardíaco durante el encuentro entre Dinamarca y Finlandia por la Eurocopa 2021. Aquella tarde del 12 de junio quedó grabada en la memoria del fútbol cuando el danés se desplomó sin contacto alguno y debió ser reanimado sobre el campo mediante maniobras de RCP y el uso de un desfibrilador externo. La rápida intervención médica resultó decisiva para salvarle la vida.
Tras aquel episodio, los especialistas le recomendaron la colocación de un desfibrilador cardioversor implantable, procedimiento que aceptó antes de iniciar un largo proceso de recuperación. Contra muchos pronósticos, logró regresar al máximo nivel profesional primero en Brentford y posteriormente en Manchester United, manteniéndose en actividad hasta la actualidad.