Faustino Oro volvió a hacer historia en el ajedrez mundial. Con apenas 12 años, 6 meses y 26 días, el prodigio argentino se convirtió en el segundo Gran Maestro más joven de todos los tiempos, tras una destacada actuación en el Abierto de Cerdeña, en Italia.
El joven, nacido en el barrio porteño de San Cristóbal, alcanzó la norma definitiva luego de vencer al maestro internacional polaco Bartlomiej Niedbala y acumular seis puntos en ocho rondas, producto de su rendimiento invicto ante rivales de alto nivel con cinco victorias y tres empates.
Faustino Oro alcanzó la última norma para ser Gran Maestro
Entre sus triunfos se destacan los triunfos ante Gerhard Lorscheid, Alexis Tahay y Guido Caprio, mientras que también sumó tablas frente a jugadores de la talla de Leon Mendonca, Aditya Mittal y Adharsh Murali Karthikeyan. Estos resultados le permitieron alcanzar una performance en el torneo superior a los 2600 puntos de Elo requeridospara obtener el título.
Incluso una eventual derrota en la última ronda, donde enfrentará al ruso Ian Nepomniachtchi, ex retador al título mundial, no modificará el logro, ya que la exigencia quedó matemáticamente cumplida gracias a la fortaleza de sus oponentes.
El rápido crecimiento de su carrera
El camino de Oro hacia la élite fue meteórico. En 2023 se convirtió en el primer jugador de su edad en superar los 2300 puntos de Elo FIDE y un año después dio un salto histórico al transformarse en el Maestro Internacional más joven de todos los tiempos, con apenas 10 años, 8 meses y 16 días.
Faustino Oro tuvo un ascenso meteórico en su corta carrera como ajedrecista
Durante 2025 quebró la barrera de los 2500 puntos, uno de los requisitos fundamentales para aspirar al título de Gran Maestro, y obtuvo dos de las tres normas necesarias para el mismo. Finalmente, en 2026 consolidó su crecimiento: alcanzó su mejor ranking Elo y completó la norma definitiva en Cerdeña para meterse en la historia grande del ajedrez.
Si bien el récord absoluto de precocidad sigue en manos del estadounidense Abhimanyu Mishra, la irrupción del argentino lo posiciona como una de las mayores promesas del ajedrez internacional y marca un nuevo hito para el deporte nacional.