Para Palkin, esa visión no solo es errónea, sino peligrosa. "No es un camino hacia la paz, es una continuación de este horror. Pretender que la guerra no existe no es una opción", señaló, y remarcó que el fútbol no puede abstraerse del contexto humanitario. "El fútbol no puede existir fuera de la realidad. No tiene derecho a mirar hacia otro lado ante el mal", afirmó.
El CEO del Shakhtar también interpeló de manera directa a Infantino con una pregunta que profundizó la polémica: "¿Por qué, después de cuatro años de guerra, no ha venido ni una sola vez a Ucrania para ver con sus propios ojos lo que está pasando aquí?".












