En medio de una crisis institucional que se escapa de las canchas, el presidente de San Lorenzo, Marcelo Moretti, acudió este miércoles ante la Justicia acompañado de su abogado para intentar bloquear el pedido de quiebra presentado por el fondo suizo AIS Investment Fund, que reclama aproximadamente 4.7 millones de dólares. Moretti argumenta que la situación patrimonial del club no justifica una disolución y, por eso, presentó un plan de pagos para afrontar la deuda.
Según los documentos ingresados al tribunal, el Ciclón posee bienes y derechos federativos de jugadores valorados en más de 90 millones de dólares, cifra muy superior al monto demandado por AIS. Además, los abogados del presidente señalaron que el fondo omitió requisiciones previas como el embargo de cuentas antes de solicitar la quiebra.
La oferta presentada contempla un pago inmediato de 1.5 millones de dólares, sumas pendientes de cobro por las transferencias de Agustín Martegani (700 mil dólares), Iván Leguizamón (400 mil dólares) y Elián Irala (1 millón dólares); y tres cuotas semestrales de 500 mil dólares financiadas con ingresos por abonos de los hinchas.









