Claudio Echeverri ya es oficialmente refuerzo del Benfica. El delantero argentino de 20 años firmó su contrato a préstamo con el club portugués luego de dejar el Manchester City, donde no había logrado consolidarse en el primer equipo.
El Diablito, que llegó a Inglaterra desde River a comienzos de 2025, vestirá la camiseta número 30. Ese dorsal quedó libre tras la salida de Nicolás Otamendi, quien fue capitán e imagen del equipo la temporada pasada y hoy defiende los colores de River.
En su primera declaración como jugador de las Águilas, Echeverri agradeció el recibimiento y se comprometió con los objetivos del club. “Quería mandar un saludo grande. Muchas gracias por el apoyo que me dieron desde que salió que venía. Vamos a cumplir todos los objetivos que tengamos este año, se lo merecen. Que sigan apoyando como lo hacen siempre”, indicó en un mensaje difundido por las redes sociales del Benfica.
El atacante compartirá vestuario con otros dos compatriotas: Enzo Barrenechea y Gianluca Prestianni. La llegada se concretó después de varios días de negociaciones y en un contexto en el que el técnico Enzo Maresca no lo tenía entre sus prioridades en el City.
El recorrido reciente del Diablito
Desde su arribo a Manchester, Echeverri apenas sumó tres partidos y un gol, convertido ante Al Ain en el Mundial de Clubes. Esa escasa participación derivó en un préstamo al Bayer Leverkusen, donde disputó once encuentros y aportó una asistencia antes de interrumpir el vínculo.
Su siguiente destino fue el Girona. Allí encontró más protagonismo: 17 partidos, un tanto y un pase gol. Esas actuaciones le abrieron la puerta a una nueva oportunidad en un club de primer nivel europeo como el Benfica, histórico representante de Portugal.
La decisión de cambiar de aire responde a la necesidad de sumar minutos y continuidad. En el City no logró hacerse un lugar estable, y tanto en Leverkusen como en Girona buscó mostrar su jerarquía como extremo o delantero de características verticales y desequilibrantes.
Ahora, con el número 30 a la espalda, el Diablito arranca una nueva etapa en la que intentará convertirse en pieza importante del esquema de las Águilas. El club luso apuesta a su juventud y a su potencial ofensivo para reforzar el ataque de cara a las competencias locales e internacionales.
Expectativas y contexto del fichaje
La presentación formal marca el inicio de su vínculo temporal con el Benfica. El préstamo desde el Manchester City le permite al jugador ganar experiencia en un entorno exigente, mientras el club inglés mantiene los derechos sobre su ficha.
Otamendi había dejado una marca profunda en el vestuario y en la hinchada portuguesa. Que Echeverri adopte precisamente ese dorsal genera un simbolismo particular entre los seguidores, que esperan ver al argentino responder en la cancha con el mismo compromiso que mostró el defensor.
El delantero llegó con el respaldo de su paso por las inferiores de River y con la proyección que lo llevó a Europa siendo todavía muy joven. Ahora deberá adaptarse rápidamente al fútbol portugués y a las exigencias de un plantel que compite por títulos de manera habitual.
Con el saludo a la hinchada y el compromiso público de cumplir los objetivos, Echeverri dio el primer paso de su etapa en Lisboa. Resta ver cómo se desarrolla su rendimiento y si logra consolidarse como una de las figuras ofensivas del Benfica en la presente temporada.