En el último episodio de VAR de Copas, Emilio Moreira, el influyente streamer no se guardó nada al hablar de las transmisiones deportivas en Argentina. En ese sentido, apuntó contra Pablo Giralt y cuestionó que el relator prioriza su propio personaje dramático por encima de narrar lo que realmente ocurre en la cancha.
Moreira afirmó que preferiría escuchar a “unos mexicanos random” antes que soportar a Giralt. Según él, el relator abandonó el oficio básico de describir el partido para perseguir frases épicas, momentos virales y un dramatismo exagerado que roza lo ridículo.
Giralt y su obsesión con ponerle épica a un lateral
“Lo que pasó con Giralt en el Mundial nunca debería haber ocurrido”, sentenció, refiriéndose a esa emotividad desbordada que convirtió la cabina en escenario personal. En lugar de precisión y ritmo, Giralt parece obsesionado con quebrarse la voz, llorar en goles intrascendentes y fabricar épica barata.
Moreira, que valora el relato como un “compañero fantástico” de la radio de toda la vida, lamenta que hoy todo sea marketing, intros al estilo NBA, narradores más pendientes de su imagen en redes y de dejar “frases históricas” que de informar al hincha.
Giralt encarna esa tendencia desde su quiebre emotivo en la Copa América 2021, que algunos reconocen como auténtico, pero parece haber llevado el recurso al extremo, llorando por todo, gritando “viejo no maaa” hasta el hartazgo y convirtiendo cada pase lateral en un drama.
El influencer no se limitó a un nombre, criticó el ecosistema donde relatores y comentaristas buscan más atención que rigor. Varsky con sus datos irrelevantes y Giralt con su llanto sistemático representan, para Moreira, una degradación del periodismo deportivo.
En vez de ser vehículo para disfrutar el partido, se transforman en protagonistas que cansan y distraen. “Por favor, relatá la reputísima madre que te parió”, ironizó, imitando el estilo exagerado que tanto molesta.