El problema es que hasta el domingo no figuraba en la web oficial, y los metadatos revelaron que el archivo fue creado después del partido.
Mientras Claudio “Chiqui” Tapia celebraba el triunfo de Barracas Central en la cancha de Riestra, en Viamonte intentaban explicar por qué una circular fechada el 12 de febrero aparecía recién el domingo a la noche.
Chiqui Tapia, presidente de la AFA
Pero los hechos son más graves aún. Los datos técnicos mostraron que el archivo fue creado exactamente a las 19:21, ya con el escándalo nacional instalado, y utilizando AdobePDFMaker.
Los metadatos delatan
Ante la avalancha de críticas, la AFA difundió un comunicado asegurando que los boletines “no pueden ser alterados” porque “tienen números correlativos”. Sin embargo, especialistas consultados desmontaron ese argumento.
Modificación del boletín post escándalo del pasillo
El perito informático de Gendarmería, Williams Alfaro, fue categórico: “Es posible modificar un PDF que pertenezca al Boletín Oficial, claro”.
Aunque aclaró: “Los metadatos no te dan indicios exactos de que un documento fue modificado solo por sí mismos. Hay que analizar otras fuentes de evidencia”.
Alfaro explicó además el rol del hash: “El hash es como el DNI de un archivo. Cualquier modificación se ve reflejada ahí. Los metadatos son 100% modificables hasta con programitas gratuitos”.
El ingeniero en sistemas y magíster en seguridad informática, Maximiliano Bendinelli, fue incluso más directo: “Todo se puede modificar y editar, a menos que tenga una firma digital”.
Y agregó: “En los metadatos podés ver que el documento fue creado y modificado en estos días. No fueron capaces de borrar esa información”.
El divulgador digital Alberto Pietrobón revisó todo el repositorio de boletines: “Descargué el resto de los archivos y coinciden con la fecha señalada. En cambio, el documento del pasillo figura con la fecha del domingo”.
Y concluyó: “Los que manejan la web de la AFA son verdes. Pero hay que ver el original”.
Un posible delito y Estudiantes se prepara
El artículo 292 del Código Penal establece que adulterar un documento privado para causar un perjuicio constituye un delito de acción privada.
Esto abre una puerta sensible: los jugadores de Estudiantes fueron informados por el árbitro Pablo Dóvalo por supuesta “incitación a la violencia del público local”, figura que podría volverse insostenible si el boletín utilizado para justificar sanciones resulta manipulado.
El equipo legal del Club Estudiantes de La Plata ya trabaja en el descargo solicitado por el Tribunal de Disciplina. Pero la institución va más allá: quiere verificar la autenticidad del Boletín 6625 y no descarta judicializar el caso si se confirma la adulteración.
Según trascendió, Juan Sebastián Verón está dispuesto a ir “a las últimas consecuencias”, especialmente si intentan suspender a los jugadores que dieron el pasillo de espaldas al campeón designado.