La clasificación de Marruecos a los octavos de final del Mundial 2026, tras eliminar por penales a Países Bajos, provocó escenas completamente opuestas en ambos países. Mientras en territorio marroquí miles de personas celebraron en las calles, en distintas ciudades neerlandesas los festejos de la comunidad marroquí terminaron en graves disturbios que obligaron a una importante intervención policial.
Los incidentes más serios ocurrieron en el barrio de Schilderswijk, en La Haya, una zona con una importante población de origen marroquí. Allí, los festejos por el pase de ronda fueron escalando hasta convertirse en enfrentamientos que requirieron el despliegue de unidades antidisturbios y camiones hidrantes.
La Policía de La Haya informó que "durante la celebración de la victoria de Marruecos surgieron disturbios en los alrededores de Schilderswijk". Además, detalló: "Se dispararon fuegos artificiales pesados y también se lanzó fuego artificial y piedras contra los agentes. La unidad antidisturbios ha realizado cargas y se ha desplegado el cañón de agua".
Las autoridades también confirmaron que varias personas fueron detenidas por protagonizar hechos de violencia durante los festejos. Según el diario neerlandés De Telegraaf, los operativos se extendieron a otros puntos del país con el objetivo de evitar nuevos enfrentamientos entre simpatizantes de ambas selecciones.
Y la tensión no se limitó a La Haya. En Rotterdam, la Policía también debió intervenir para despejar una de las principales arterias de la ciudad y poner fin a las celebraciones que habían desbordado el operativo de seguridad.
El contraste con este clima de tensión fue absoluto en comparación con lo que ocurrió en la propia Marruecos. Tanto en Rabat como en Casablanca, miles de hinchas salieron a las calles para celebrar una clasificación histórica con banderas, bengalas, fuegos artificiales, bocinazos y cánticos que se extendieron hasta la madrugada sin mayores incidentes.
La euforia se desató apenas Ismael Saibari convirtió el penal decisivo que selló la victoria marroquí. Pese al horario del partido y a que muchos debían comenzar su jornada laboral pocas horas después, los aficionados coparon las calles para celebrar el pase a los octavos de final, donde los "Leones del Atlas" enfrentarán a Canadá el próximo sábado 4 de julio en el NRG Stadium de Houston con el objetivo de seguir alimentando el sueño mundialista y repetir, o incluso superar, la histórica actuación alcanzada en Qatar 2022.