La Justicia de Estados Unidos imputó a Malik Beasley y Ed Davis en una investigación que involucra apuestas sobre el rendimiento de basquetbolistas y ya salpicó a otras figuras de la liga
Un nuevo capítulo del escándalo por las apuestas deportivas golpeó a laNBA. La Justicia deEstados Unidos acusó formalmente a los ex jugadores Malik Beasley y Edward Davis, este último más conocido simplemente como Ed Davis, por su presunta participación en una red de fraude y manipulación de apuestas vinculadas al rendimiento de jugadores durante partidos de la liga.
La acusación fue presentada por la Fiscalía Federal de Brooklyn, que sostiene que Beasley aceptó alterar aspectos de su desempeño cuando jugaba para los Milwaukee Bucks en 2024 con el objetivo de favorecer apuestas sobre estadísticas individuales, conocidas como "prop bets". Según los investigadores, el esquema movilizó cientos de miles de dólares y en esta etapa de la causa fueron imputadas seis personas.
Beasley bajó sus estadísticas personales adrede para favorecer apuestas
El fiscal federal Joseph Nocella Jr. fue contundente al referirse a la investigación. Afirmó que Beasley y el resto de los acusados "convirtieron el baloncesto profesional en una operación criminal de apuestas" y advirtió que este tipo de maniobras "socavan la integridad del deporte estadounidense y perjudican al público que sigue los deportes".
De acuerdo con la acusación, Ed Davis también integró la operatoria al realizar apuestas relacionadas con el rendimiento de Beasley. El ex interno disputó su último partido en la NBA en 2022 cuando estaba en los Cleveland Cavaliers, mientras que Beasley quedó sin equipo tras finalizar la temporada 2024-25, en medio del avance de la investigación. El escolta, que ese año promedió 16 puntos con Detroit Pistons, no volvió a jugar en la liga y solo tuvo un breve paso por un equipo de Puerto Rico.
Ed Davies fue parte de la movida del arreglo de apuestas
La causa forma parte de una investigación mucho más amplia sobre apuestas ilegales que ya provocó más de 30 detenciones. En abril, el ex base Damon Jones se declaró culpable de dos cargos de conspiración para cometer fraude electrónico tras admitir que utilizó información privilegiada obtenida a través de sus vínculos con la NBA para obtener ventajas en apuestas deportivas y defraudar a plataformas como DraftKings y FanDuel.
El expediente también involucra a otras figuras reconocidas del básquet estadounidense. Chauncey Billups, miembro del Salón de la Fama y actual entrenador, enfrenta cargos por su presunta participación en una conspiración para manipular partidas de cartas de altasapuestas vinculadas con familias de La Cosa Nostra. Por su parte, Terry Rozier fue acusado de colaborar con allegados para favorecer apuestas sobre su rendimiento en un partido disputado en 2023. Tanto Billups como Rozier se declararoninocentes.
Con estas nuevas imputaciones, la investigación se consolida como uno de los mayores escándalos relacionados con apuestas en la historia reciente de la liga estadounidense y vuelve a poner en el centro del debate los mecanismos de control para preservar la transparencia de las competiciones profesionales.