A pocas semanas del inicio de los ensayos, la FIA dio un nuevo paso en la cuenta regresiva hacia la próxima gran revolución técnica de la Fórmula 1. Este miércoles presentó una nueva tanda de renders informáticos que anticipan cómo podrían lucir los monoplazas de la temporada 2026, en lo que sería la tercera y última versión conceptual difundida por el organismo.
Las primeras imágenes de estos autos se habían conocido en junio de 2024, cuando se trazaron las líneas generales del nuevo reglamento. Luego, en diciembre del mismo año, aparecieron renders actualizados con los coches en acción y una decoración predominantemente azul.
La más reciente publicación completa ese recorrido y muestra al concepto con dos variantes: una en azul y otra en negro y rojo, colores que remiten directamente al logotipo de la Máxima, acompañados por el número "26" en blanco como referencia al año de estreno de la normativa.
Más allá del aspecto visual, las nuevas ilustraciones permiten identificar ajustes respecto de la versión anterior. Las modificaciones reglamentarias más recientes se reflejan en cambios en los pontones y en los deflectores, áreas clave del diseño aerodinámico que marcarán diferencias en esta nueva generación.
Además, los monoplazas de 2026 supondrán un quiebre respecto de los actuales desde el aparado técnico. Los chasis serán más pequeños y livianos, con una reducción de hasta el 30% de la carga aerodinámica tras la eliminación del efecto suelo, y una caída cercana al 40% en la resistencia al aire. El objetivo es disminuir el "aire sucio" que perjudica a los autos que circulan detrás y favorecer las luchas en pista.
A eso se suma la "Aerodinámica Activa", que contará con elementos móviles tanto en el alerón delantero como en el trasero. En recta, los alerones adoptarán un modo específico para reducir la resistencia y aumentar la velocidad punta, disponible para todos los pilotos en todas las vueltas dentro de las zonas definidas por la FIA. En curva, en cambio, volverán a su posición original para maximizar el rendimiento. Esta solución reemplaza al DRS tal como se lo conoce hoy y se complementa con nuevos modos de gestión de energía.










