Sin duda, una de las imágenes más impactantes de lo que va del Mundial 2026 fue la grave lesión del Ismäel Koné durante el partido Canadá - Qatar, provocada por Assim Madibo. Días después del cotejo, correspondiente a la segunda fecha del Grupo B que terminó 6-0 en favor de los locales, el Comité Disciplinario de la FIFA resolvió suspenderlo por cinco partidos al considerar que cometió una infracción encuadrada como "juego brusco grave".
El episodio ocurrió al minuto 50 del duelo. En una disputa de balón, Madibo llegó tarde y golpeó con dureza la pierna izquierda de Koné, quien cayó inmediatamente al césped entre evidentes gestos de dolor. Si bien inicialmente, el árbitro había sancionado la acción con tarjeta amarilla, tras revisar la jugada en el VAR, modificó su decisión y expulsó al futbolista qatarí con tarjeta roja directa.
Las consecuencias para Koné fueron mucho más graves. El volante canadiense abandonó el campo en camilla, en una escena que generó conmoción tanto en el estadio como entre los protagonistas del partido, y posteriormente se confirmó que sufrió una fractura de tibia y peroné, una lesión que requirió una intervención quirúrgica y que puso fin a su participación en la Copa del Mundo.
Con esta resolución, Madibo recibió una de las sanciones más severas aplicadas en la historia reciente de los Mundiales por una acción ocurrida durante el juego. El castigo deberá cumplirse en futuros compromisos oficiales de Qatar, ya que el seleccionado asiático quedó eliminado de la competencia. Cabe aclarar que ya cumplió una de las cinco fechas de suspensión, con su ausencia en la derrota frente a Bosnia y Herzegovina por la última fecha.
Más allá de la sanción, el futbolista intentó reparar el daño en el plano personal. Poco después del incidente se comunicó con Koné para pedirle disculpas y días más tarde lo visitó en el hospital acompañado por autoridades del fútbol qatarí, en un gesto que fue valorado por ambas delegaciones.
Mientras Canadá logró avanzar a los 16avos de final, instancia donde se enfrentará a Sudáfrica impulsado principalmente por una histórica victoria ante Qatar, la lesión de Koné dejó una marca profunda en el seleccionado norteamericano y empañó una de sus actuaciones más destacadas de la competencia.