Tras más de 25 años, El histórico balón de estrellas dejará de usarse por la llegada de Nike como nuevo proveedor en todas las competiciones UEFA
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La Champions League iniciará una nueva etapa a partir de 2027. En las últimas horas, UEFA confirmó a Nike como proveedor oficial de pelotas en reemplazo de Adidas, poniendo fin a una histórica asociación que marcó la identidad visual del torneo durante más de dos décadas.
El nuevo contrato, que se extenderá hasta 2031, rondará los 45 millones de dólares anuales, cifra que prácticamente duplica el acuerdo vigente y que le permitió a la empresa estadounidense imponerse en la licitación frente a otras marcas. La negociación fue llevada adelante por UC3, la sociedad que agrupa a la UEFA y a los principales clubes europeos, con la participación de Relevent Sports.
La Champions League dejará de tener su icónica pelota de las estrellas
El cambio no será solo de marca, ya que también implicará la desaparición del tradicional diseño de estrellas, debido a que los derechos sobre ese patrón pertenecen a la marca alemana. De esta manera, la final de la edición 2026-2027, prevista para el 5 de junio en el Estadio Metropolitano de Madrid, será la última en disputarse con ese modelo icónico.
Además, la modificación también alcanzará a la Europa League y la Conference League, que por primera vez estarán incluidas dentro de un mismo paquete comercial. Hasta ahora, esos torneos utilizaban balones de Kipsta (división deportiva de Decathlon), lo que implica que desde 2027 habrá un único proveedor en todas las competiciones continentales.
El histórico diseño de estrellas había sido introducido en 2001 con el modelo "Finale", inspirado en el logotipo de la Champions creado en 1992. A lo largo de los años, se mantuvo como un símbolo distintivo del torneo, más allá de los cambios de colores y materiales.
Por su parte, para Nike se trata de un regreso a un terreno conocido. La empresa de la Pipa ya había sido proveedora de balones en torneos UEFA entre 1997 y 2001, sin embargo, esta nueva etapa presenta un desafío mayor, ya que deberá desarrollar una identidad visual completamente diferente para reemplazar uno de los emblemas más reconocibles del fútbol mundial.
Nike ya había sido proveedora de la Champions League
El acuerdo no solo representa un cambio estético, sino también un salto económico para la UEFA y los clubes, que verán incrementados sus ingresos a partir de este nuevo contrato. Desde la temporada 2027-2028, cada partido marcará el inicio de una nueva era sin el balón de estrellas que definió a la élite europea durante más de 25 años.