A pocas horas del partido decisivo entre Argentina y España, miles de espectadores comenzaron a llegar al MetLife Stadium, en Nueva Jersey, donde se registraron importantes demoras para ingresar al recinto.
El operativo implementado para la final provocó extensas filas en los accesos, con esperas que, en algunos sectores, superaron las dos horas y media. La gran cantidad de personas y la rigurosidad de los controles ralentizaron el ingreso de aficionados, periodistas y personal acreditado.








