El presente de Franco Colapinto en la Fórmula 1 no solo está condicionado por el rendimiento del Alpine, uno de los autos menos competitivos de la parrilla, sino también por el estado de su motor. El argentino ya acumula cuatro carreras consecutivas con la misma unidad y, tras llegar al límite de componentes permitidos, podría recibir una sanción si el equipo decide reemplazarlos.
El problema viene de arrastre, ya que Jack Doohan, quien manejó el A525 en seis grandes premios antes de Miami, gastó tres de los cupos en piezas clave como el turbocompresor y la MGU-H. Con el límite reglamentario fijado en cuatro por temporada, Colapinto ya está utilizando el quinto, que además cuenta con un desgaste notable tras Bélgica, Hungría, Países Bajos e Italia.

El reglamento es claro y marca que ningún auto puede superar las cuatro unidades de motor de combustión, turbocompresores, MGU-H y MGU-K a lo largo del año. En caso de hacerlo, se aplican sanciones de cinco puestos en la grilla por cada recambio extra.









