Las palabras de Pierre Gasly tras una jornada para el olvido en Miami volvieron a dejar en evidencia las tensiones internas en Alpine. El piloto francés, que terminó en el puesto 13°, mostró una gran decepción por el bajo rendimiento del monoplaza y lanzó una crítica que volvió a encender las alarmas sobre la dirección que atraviesa el equipo.
En la conferencia posterior a la carrera, el galo no se anduvo con rodeos al resumir lo ocurrido en el circuito de Estados Unidos. "Simplemente somos demasiado lentos", dijo sin filtro. Su evaluación fue directa y dejó en claro que el mayor inconveniente fue la falta de ritmo desde el inicio del fin de semana.
Aunque comenzó la competencia desde el pitlane (una dificultad extra), el francés no quiso usarlo como excusa. "Sabíamos que iba a ser difícil, pero el auto no estuvo a la altura", reconoció. Con evidente preocupación, explicó que el rendimiento fue muy inferior al que el equipo había demostrado en otras carreras del campeonato.











