El presidente de la FIFA también expresó su deseo de que el debut iraní, previsto para el 15 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles, se desarrolle en un clima de normalidad. "Ojalá que haya un ambiente positivo porque ese es el espíritu del fútbol", señaló.
El caso del árbitro somalí
Relacionado al tema migratorio, otro de los ejes abordados fue la imposibilidad de que el árbitro somalí Omar Artán obtuviera la visa necesaria para participar del torneo por, según explicó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP), "problemas en la verificación de antecedentes". Infantino lamentó la situación, aunque aclaró que la FIFA no tiene potestad sobre las decisiones de los gobiernos.












