Max Verstappen confirmó que aún está en la pelea por el campeonato de pilotos y se quedó con una nueva victoria en la Fórmula 1, esta vez con una actuación sin fisuras. Con neumáticos duros en su Red Bull, mantuvo el liderazgo desde la largada y controló la carrera de principio a fin, sin dar chances a sus rivales.
En contraste, la gran sorpresa de la jornada la protagonizó su rival directo, McLaren, en especial con Oscar Piastri. El australiano, que había partido desde el noveno lugar tras un accidente en la clasificación, tuvo un inicio caótico: se adelantó en la salida, se retrasó hasta el fondo y luego terminó contra las barreras en la curva cinco, abandonando en la primera vuelta. Esto obligó al ingreso del coche de seguridad.









