El Gran Premio de México no decepcionó, sigue reviviendo la emoción del deporte motor con peleas en toda la pista, un mundial de pilotos que aún no se define y un campeonato de constructores que está al rojo vivo. De punta a punta, una carrera que fue un verdadero espectáculo, llena de roces y adrenalina, con un inicio con safety car por un choque entre Yuki Tsunoda y Alex Albon en la primera curva.
Carlos Sainz se adueñó del peldaño más alto del podio, después de un fin de semana en el cual hizo su trabajo de manera perfecta. Una gran actuación en las prácticas libres y la clasificación ideal que culminó con un primer puesto más que merecido para el español.
Un escalón más abajo se ubicó el piloto de McLaren, Lando Norris, que pelea el mundial con Max Verstappen. El podio lo completó el Ferrari de Charles Leclerc, quien ganó el GP de Austin el domingo pasado y que además sumó un punto extra por vuelta rápida.
El fin de semana de Franco Colapinto, pese a no ser el mejor desde que se encuentra en la máxima categoría, fue de igual manera brillante. Luego de quedarse afuera en la Q1 y clasificar en la decimosexta plaza, escaló hasta el doceavo lugar, quedando muy cerca de los puntos.
La batalla de Colapinto
El argentino se encuentra en una guerra con otro joven piloto, que entró en la categoría de la misma manera que él y que tiene el mismo objetivo que él, permanecer en la F1. La estrategia de Williams hoy fue que Franco esté en pista sin entrar en boxes el mayor tiempo posible y así fue, salió con neumáticos duros los cuales gestionó de gran manera, los hizo durar 48 vueltas y hasta adelantó con ellos.










