El mercado de pases volvió a dejar una postal que se repite cada vez con mayor frecuencia en el fútbol europeo: Inglaterra juega en otra escala. La Premier League cerró la ventana para la temporada 2026-2027 con un gasto de 4.120 millones de euros, una cifra que superó por sí sola la inversión de LaLiga, Serie A, Bundesliga y Ligue 1 combinadas.
La diferencia no se explica únicamente por los grandes protagonistas. Manchester City, Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester United y Tottenham volvieron a realizar movimientos de peso, pero el poder económico alcanzó también a equipos de menor presupuesto que habitualmente no ocupan el centro de la escena.
Una muestra de ello es que 12 de los 20 clubes de la máxima categoría inglesa concretaron durante este mercado la incorporación más cara de toda su historia. Aston Villa pagó 55 millones de euros por Ibrahim Mbaye y otros 30 por Taylor Harwood-Bellis, mientras que Brighton, Brentford, Leeds, Coventry City, Ipswich, Nottingham Forest y Hull también superaron sus propios registros.











