Independiente salió a dar su versión tras la noche de violencia vivida en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, donde los incidentes obligaron a suspender el partido frente a Universidad de Chile por la Copa Sudamericana. En un comunicado oficial, la institución condenó los hechos y defendió la organización del operativo de seguridad.
Según el texto difundido, los disturbios "comenzaron en el sector visitante", aunque el propio club reconoció que luego hubo "agresiones inaceptables por parte de grupos locales".











