Juan Sebastián Verón volvió a encender la disputa con la Asociación del Fútbol Argentino y dejó en claro que su postura no tiene marcha atrás. Desde City Bell, donde concedió una extensa entrevista a Clarín, el presidente de Estudiantes de La Plata advirtió que el club "no se va a arrodillar", apuntó directamente contra el poder que concentra la casa madre del fútbol argentino y denunció un clima intimidatorio.
Su mirada más crítica quedó reservada para el impresentable de Pablo Toviggino. Lo describió como una figura amenazante y expresó su preocupación por lo que se viene: "A mí lo que me preocupa es el club porque Toviggino fue amenazante con Estudiantes. Entonces, ¿qué 2026 nos espera? ¿Van a ser cosas buenas o cosas malas? (…) Yo a Toviggino nunca lo vi pisar un club. Si quiere, lo esperamos por acá".

Incluso fue más allá y reconoció que no descarta escenarios deportivos adversos: "No veo como algo descabellado que quieran mandar a Estudiantes al descenso. Lo veo que puede llegar a pasar".
Esa tensión con las autoridades se enlaza, para él, con un funcionamiento que considera nocivo. "Mi bronca es con el sistema del fútbol", dijo al analizar la estructura del deporte en el país. En ese sentido, habló sobre la conducción del nefasto Claudio "Chiqui" Tapia y fue directo: "Con nosotros, Tapia se manejó como un dictador". Y sostuvo que cuestionar decisiones parece tener consecuencias inmediatas: "Si veo algo y tengo que elevar una crítica lo hago. ¿Por qué no puedo hacerlo y por qué ante el acto viene otro seguido para ponerte el pie en la cabeza y amenazarte? (…) Al club no lo van a poner de rodillas. Eso no va a pasar".












