El Santos vivió una jornada negra que quedará en los libros de historia. La derrota 6-0 frente a Vasco da Gama en el estadio Morumbi no solo marcó un récord negativo para el club (peor goleada de su historia como local en el Brasileirao), sino que también significó la caída más dura en la carrera de Neymar. Hasta entonces, el crack brasileño había sufrido derrotas de hasta cuatro goles, pero nunca por seis.
Visiblemente afectado, Neymar abandonó el campo entre lágrimas tras el pitazo final. "Estoy totalmente decepcionado con nuestro juego. Ustedes tienen todo el derecho a protestar, pero sin violencia, aunque sí tienen derecho a insultar. Es un sentimiento de mucha vergüenza. Nunca había pasado por esto en mi vida", declaró el delantero, quien busca recuperar terreno en la selección de Carlo Ancelotti.
La imagen del ídolo llorando, consolado por Fernando Diniz, DT de Vasco y ex seleccionador de Brasil, se convirtió en el símbolo de una de las humillaciones más grandes de la historia, que además deja al equipo en la 15° posición de la tabla, a solo dos puntos del descenso.










