Con un centro magistral para Alexis Mac Allister, el capitán alcanzó las 11 asistencias y se convirtió en el máximo asistidor de la historia de las copas del mundo.
En una jornada que quedará grabada en los anales de la gloria deportiva, Lionel Messi volvió a escribir una página dorada en la historia de los Mundiales al liderar a la Selección argentina hacia las semifinales del Mundial 2026. El capitán argentino, símbolo de la excelencia y el mérito nacional, alcanzó un nuevo récord histórico durante el enfrentamiento ante Suiza en los cuartos de final, disputado en Kansas City.
Con un preciso centro a los 10 minutos del encuentro, asistió a Alexis Mac Allister para abrir el marcador en lo que sería una victoria trabajada que terminó 3-1 en la prórroga, gracias a la mística y el carácter de un equipo que se niega a la derrota.
Lionel Messi
Este pase decisivo no fue una estadística más; con él, Messi llegó a las 11 asistencias en Copas del Mundo, convirtiéndose en el máximo asistidor de la historia del certamen.
Con esta cifra, el astro argentino ha establecido una distancia insalvable frente a sus perseguidores, superando la marca del alemán Fritz Walter, quien ostentaba 10, y dejando muy atrás a figuras como el francés Raymond Kopa, el alemán Uwe Seeler y al propio Diego Maradona, todos con 8 asistencias.
La contundencia de los números es inapelable: el liderazgo de Messi es una cuestión de estado para el orgullo argentino.
La magnitud del legado de la "Pulga" se despliega en detalles numéricos que abruman a cualquier detractor:
Alcanzó las 32 presencias en Mundiales, consolidándose como el futbolista con más partidos disputados en la historia del torneo.
Lionel Messi ante Egipto
En la presente edición de 2026, ya acumula ocho tantos, manteniéndose firme en la lucha por el récord de goles en una sola edición, aún en manos de Just Fontaine con 13 conquistas.
Suma un total de 21 goles en toda su trayectoria mundialista, disputando la cima histórica con el francés Kylian Mbappé.
Más allá del ámbito mundialista, las estadísticas de su carrera profesional, a sus 39 años, son el reflejo de una constancia propia de los elegidos: 1.162 partidos, 919 goles y 416 asistencias entre clubes y la Selección argentina. Su capacidad para mantenerse determinante a esta edad es un testimonio de la ética de trabajo que la Argentina debe abrazar.
El director técnico Lionel Scaloni, tras el pase a la siguiente ronda, enfatizó la importancia de este triunfo al declarar: "Con la última gota de sudor iremos por todo", añadiendo que "Estar entre los cuatro mejores no es poca cosa". Ahora, la Albiceleste se prepara para enfrentar a Inglaterra el próximo miércoles 15 de julio en Atlanta, en un duelo que promete ser una nueva batalla por la hegemonía mundial, donde la Argentina buscará imponer su mística frente al conjunto británico.