En la antesala de una seguidilla de partidos clave, River recibió un doble golpe en defensa. Paulo Díaz y Tobías Ramírez sufrieron lesiones y quedaron al margen de los próximos compromisos, lo que obliga a Eduardo Coudet a reconfigurar las variantes de la última línea.
En primer lugar, el chileno padece un desgarro en el recto anterior izquierdo que lo dejará fuera de las canchas entre dos y tres semanas. Esta lesión lo margina tanto del duelo ante Carabobo por la Copa Sudamericana como del cruce de octavos de final del Torneo Apertura frente a San Lorenzo, y su evolución marcará si también se pierde instancias posteriores.
Paulo Díaz será baja entre dos y tres semanas
Por su parte, Ramírez padece una sinovitis en la rodilla derecha con tiempo de recuperación aún incierto. El defensor no pudo entrenarse a la par del grupo y quedó fuera de la lista de convocados para viajar a Venezuela, por lo que continuará con su recuperación en Buenos Aires, con el objetivo de regresar en condiciones para la recta final del semestre.
Lamentablemente para él y para el club, su lesión retrasa la puesta a punto que venía teniendo, ya que había llegado sin ritmo de competencia desde Argentinos Juniors y se encontraba en proceso de adaptación.
La lesión retrasa la puesta a punto de Tobías Ramírez
Frente a este escenario, el Chacho deberá cambiar el banco para los próximos compromisos. Mientras que Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta aparecen como las principales opciones para ser titulares en la zaga central, las variantes que se barajan en el cuerpo técnico serían, de momento, Germán Pezzella y los juveniles Ulises Giménez y Facundo González.
A pesar de las malas nuevas, el cuerpo técnico recibió un alivio, ya que Fausto Vera y Sebastián Driussi se recuperaron de sus respectivas lesiones y volvieron a entrenarse con normalidad, por lo que podrían ser tenidos en cuenta tanto para el compromiso internacional como para el duelo ante Ciclón.