En la antesala de una seguidilla de partidos clave, River recibió un doble golpe en defensa. Paulo Díaz y Tobías Ramírez sufrieron lesiones y quedaron al margen de los próximos compromisos, lo que obliga a Eduardo Coudet a reconfigurar las variantes de la última línea.
Lamentablemente para él y para el club, su lesión retrasa la puesta a punto que venía teniendo, ya que había llegado sin ritmo de competencia desde Argentinos Juniors y se encontraba en proceso de adaptación.
La lesión retrasa la puesta a punto de Tobías Ramírez
Frente a este escenario, el Chacho deberá cambiar el banco para los próximos compromisos. Mientras que Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta aparecen como las principales opciones para ser titulares en la zaga central, las variantes que se barajan en el cuerpo técnico serían, de momento, Germán Pezzella y los juveniles Ulises Giménez y Facundo González.
A pesar de las malas nuevas, el cuerpo técnico recibió un alivio, ya que Fausto Vera y Sebastián Driussi se recuperaron de sus respectivas lesiones y volvieron a entrenarse con normalidad, por lo que podrían ser tenidos en cuenta tanto para el compromiso internacional como para el duelo ante Ciclón.
En primer lugar, el chileno padece un desgarro en el recto anterior izquierdo que lo dejará fuera de las canchas entre dos y tres semanas. Esta lesión lo margina tanto del duelo ante Carabobo por la Copa Sudamericana como del cruce de octavos de final del Torneo Apertura frente a San Lorenzo, y su evolución marcará si también se pierde instancias posteriores.
Paulo Díaz será baja entre dos y tres semanas
Por su parte, Ramírez padece una sinovitis en la rodilla derecha con tiempo de recuperación aún incierto. El defensor no pudo entrenarse a la par del grupo y quedó fuera de la lista de convocados para viajar a Venezuela, por lo que continuará con su recuperación en Buenos Aires, con el objetivo de regresar en condiciones para la recta final del semestre.