El empresario estadounidense Mark Walter alcanzó un acuerdo histórico para convertirse en el accionista mayoritario de Los Ángeles Lakers, en lo que representa la venta más cara de una franquicia deportiva profesional hasta la fecha. La operación, confirmada por ESPN, se cerró por una cifra estimada en 10.000 millones de dólares.
Pese a este cambio estructural en la propiedad, la familia Buss continuará involucrada en la gestión diaria de la franquicia. Jeanie Buss, actual dirigente del equipo, mantendrá su cargo con el objetivo de garantizar la continuidad institucional que ha caracterizado a los Lakers durante más de cuatro décadas.

El vínculo entre los Lakers y la familia Buss se remonta a 1979, cuando Jerry Buss compró el equipo, junto con otras propiedades deportivas, por 67,5 millones de dólares. Desde su fallecimiento en 2013, sus hijos han liderado el legado familiar al frente de una de las franquicias más emblemáticas de la NBA. La venta a Walter marca un punto de inflexión en esa relación histórica.
Walter, que ya era accionista minoritario del equipo desde 2021, también posee inversiones destacadas en el mundo del deporte. Además, es copropietario de Los Ángeles Dodgers, equipo que adquirió en 2012 junto a figuras como Magic Johnson, y también tiene participación en Los Ángeles Sparks, la Copa Billie Jean King, la Liga Profesional de Hockey Femenino y de Cadillac, equipo que competirá el año que viene en Fórmula 1, entre otros.










