Maxi López volvió a convertirse en protagonista mediático gracias a una entrevista en el programa Paren La Mano de Vorterix, donde combinó humor, recuerdos y algún que otro silencio sugerente. Entre anécdotas de su etapa europea y su participación en MasterChef Celebrity, el exdelantero terminó hablando de todo: de sus años en Rusia, de un frustrado pase al Milan, de sus encuentros con barras italianos y, por supuesto, de su histórica ruptura con Mauro Icardi.
El por qué todavía no se agarró a trompadas con Icardi
Todo comenzó cuando al ex River le mencionaron una pelea entre futbolistas ocurrida en Rusia en 2007. López, entre risas, imaginó qué hubiera sucedido si él hubiese estado allí: "Yo no estaba ahí. Llegué después a Rusia. Me hubiese gustado, te imaginás si estaba y si estaba coso…, qué lindo, mamita".
A partir de esa frase, surgió la pregunta inevitable: por qué nunca hubo un enfrentamiento físico con Icardi, ni en los años de mayor tensión ni en los cruces que ambos tuvieron en Italia. Maxi fue directo: "No quedaba nunca solo. Pero bueno, no importa. Está en Argentina, está pasando un tiempo con las nenas, que le meta por ahí".
Cuando le consultaron si en algún momento llegó a "ir a buscarlo", López se limitó a una carcajada, antes de cerrar el tema: "No voy a hablar todavía de eso. Hoy hay paz".
La aventura del avión de guerra y los 40 mil dólares
En otro tramo, Maxi reflotó una de sus anécdotas más extravagantes: la vez que pagó 40 mil dólares para subirse a un avión militar durante su etapa en el FC Moscú. "Un día, hablé con el traductor y le dije: ‘Quiero andar en un avión de guerra’. Porque en una charla que tuve con el presidente me dijo: ‘Vos en este país con plata hacés todo lo que querés’", relató en una conversación con el programa de streaming Paren la mano. Ante su consulta, el traductor intentó frenarlo: "Le pregunté si se podía porque tenía ganas de ir a una base militar y me dice: ‘No, yo en esta no me meto’".
Aun así, decidió avanzar por su cuenta: "Voy y hablo con el Presidente. ‘Vos me dijiste que puedo hacer...’. Aparte, yo venía metiendo goles. Llamó a alguien, tardó 30 segundos y me dijo: ‘Mañana estás en la base militar’. Yo encaré".
El relato avanzó hacia el momento en el que finalmente llegó al lugar: "Dentro de la base militar, me empezaron a hablar dos pibes, no entendía nada. Me empezaron a mostrar en ruso como me tenía que preparar, pero no entendía nada. ‘Flaco, ya puse la rúcula, abrí ese avión y vamos a dar una vuelta. ¿Si va rápido? Casi me cago encima. La experiencia fue lo que quería’".
En medio de la anécdota, una pregunta del conductor Luquitas Rodríguez provocó un desvío humorístico: "¿No le consultaste a Wanda (Nara) antes de hacer el gasto?". La respuesta del ex delantero no tardó en generar carcajadas en el estudio: "Vos no tenés idea la que se iba por el otro lado. Esto era un coffee, ja".
Ultras, bombas de estruendo y el pase que no fue
Más adelante, el ex futbolista recordó su primera etapa entre 2010 y 2012 en el Catania de Italia, donde vivió uno de los momentos más tensos de su carrera y donde incluso estuvo a un paso de llegar a un gigante del Calcio. "Era amado, lo salvamos del descenso al club e hicimos récord de puntos. Ya tenía todo arreglado con el Milan. A último momento, el presidente tiró atrás la operación y me dijo que me quede en Catania".
Aquella decisión desató un escenario inesperado en su vida cotidiana, con episodios de hostigamiento que se extendieron durante meses. Según relató, las visitas de los ultras a su hogar se volvieron frecuentes: "Me atendió durante seis meses, me mandaba los pibes a casa... Un día, me caen a casa, me empiezan a tirar bombas de estruendo y yo tenía los nenes chiquitos. Entonces, salgo caliente y estaban los capos de la Curva Sud. Los encaro y les digo que los conocía: ‘Me venís a romper los huevos a casa, yo tengo a los pibes durmiendo, ¿qué me venís a tirar bombas?’".
El ex futbolista relató que, en esa confrontación, supo la razón detrás del acoso: "Estaban muy emputecidos. El jefe me dijo: ’Mirá, el presidente nos está pagando para que te rompamos las pelotas’". Frente al clima de tensión, buscó calmar la situación desde el diálogo: "Yo les dije que lo entendía, les ofrezco la cerveza, vayanse, cuando vienen al entrenamiento no pasa nada, pero en mi casa no. Ahí entendieron y no volvieron más".
Su recuerdo de Ronaldinho
Entre sus historias más luminosas apareció su paso por el Barcelona y su convivencia con Ronaldinho, a quien describió como un fenómeno dentro y fuera de la cancha.
"Hay 1000 historias, necesitaríamos un mes para contar todo. Es otro nivel. Era un crack como persona, diferente total. Era un show tenerlo de compañero. Nosotros estábamos todos sentados en el vestuario y el pibe agarraba la pelota y empezaba a hacer cosas...", rememoró.