El gobierno porteño planifica una modernización total del trazado, con miras no solo a cumplir los requisitos de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), sino también a obtener la homologación Grado 1 de la FIA, necesaria para recibir a la Fórmula 1 en el futuro. El nuevo circuito tendrá unos 5.000 metros y combinará elementos de los históricos Circuitos 6 y 8, con mejoras en seguridad, servicios y accesos.
Entre las modificaciones más destacadas se eliminarán sectores emblemáticos como la Viborita y la S de Senna, aunque se conservarán nombres de curvas clásicas. La mitad del actual Circuito 12 se mantendrá sin cambios, incluyendo el Curvón Salotto y la Chicana de Ascari. También se renovarán defensas, pianitos, sistemas electrónicos y drenajes.











