El empate entre Inglaterra y Ghana por el Mundial 2026 dejó mucho más que un resultado inesperado. Si bien la principal noticia fue que el conjunto de Thomas Tuchel no logró pasar del 0-0 ante una selección africana que se defendió con orden y aprovechó la velocidad de sus atacantes para complicar a uno de los candidatos al título, el resultado quedó rápidamente en segundo plano por una acción protagonizada por Jude Bellingham.
Durante el encuentro disputado en Boston, las cámaras captaron al mediocampista inglés tapándose la boca mientras mantenía un intercambio con Jordan Ayew. La imagen rápidamente se viralizó y reavivó el debate sobre la aplicación de una de las normas más discutidas implementadas recientemente por la FIFA: la "Ley Prestianni".
La controversia surgió debido a que días atrás el paraguayo Miguel Almirón había sido expulsado con tarjeta roja directa en el partido entre Paraguay y Turquía por una acción considerada similar. En aquella oportunidad, el futbolista se convirtió en el primer jugador sancionado bajo la reglamentación que castiga los diálogos con rivales realizados mientras se cubre la boca para evitar ser captados por las cámaras con una expulsión directa.
Pese a las similitudes visuales entre ambos episodios, el árbitro hondureño Said Martínez decidió no sancionar a Bellingham. Según su interpretación, la conversación no presentaba indicios de conducta ofensiva ni justificaba una medida disciplinaria. La normativa vigente contempla precisamente ese margen de análisis, ya que no obliga a castigar automáticamente el gesto, sino que también considera el contexto y la intención de los protagonistas.
Esta resolución generó malestar en la Selección de Paraguay, que a través de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) presentó una protesta formal ante la FIFA al considerar que la regla debe aplicarse con el mismo criterio para todas las selecciones. Desde la entidad entienden que situaciones similares recibieron sanciones diferentes y cuestionan la consistencia de las decisiones arbitrales.
La APF quiere que se usen los mismos criterios para sancionar la "Ley Prestianni"
Ante la controversia, el ente internacional confirmó que recibió el reclamo y analizará los incidentes señalados. El organismo revisará tanto la expulsión de Almirón como la acción protagonizada por Bellingham para evaluar si existieron diferencias justificadas en la interpretación de los árbitros.
Mientras tanto, el debate sigue abierto. Para algunos, ambas jugadas merecían el mismo tratamiento disciplinario. Para otros, la clave está en que la regla no sanciona únicamente el hecho de taparse la boca, sino el contenido y el carácter de la interacción entre los futbolistas. Lo cierto es que la acción del volante inglés volvió a poner bajo la lupa una normativa que ya genera discusión en pleno desarrollo de la Copa del Mundo.