Economía rescató Letras Intransferibles en poder del BCRA por USD 781 millones y las dio de baja de los registros de deuda pública. Los títulos habían sido emitidos desde 2006 para respaldar el uso de reservas en el pago de obligaciones del Tesoro.
Para extirpar el descalabro financiero heredado del populismo, el Gobierno Nacional liderado por Javier Milei asestó un nuevo golpe al stock de deuda espuria que asfixiaba al Banco Central de la República Argentina (BCRA). El Ministerio de Economía oficializó la recompra de Letras Intransferibles por un total de USD 781 millones a la autoridad monetaria.
La operación, ejecutada el lunes 10 de agosto de 2026, fue oficializada por la Resolución Conjunta 47/2026 de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda en el Boletín Oficial del martes 11 de agosto de 2026. El Palacio de Hacienda destacó que “los títulos recibidos por la operación serán dados de baja de los registros de la deuda pública”. Esto reduce los compromisos estatales y libera al central de instrumentos sin valor de mercado.
Bausilli, Milei y Caputo
Las Letras Intransferibles surgieron en enero de 2006, para compensar al Banco Central por entregar reservas destinadas a pagar al Fondo Monetario Internacional (FMI). La operatoria consistía en cubrir pasivos del Tesoro Nacional usando reservas del BCRA .
Este mecanismo se volvió sistemático. Según estimaciones de la actual gestión, entre 2003 y 2023 se otorgaron al Tesoro Nacional la astronómica suma de USD 116.000 millones vía Letras Intransferibles. En el ámbito financiero, estas Letras son vistas como activos de "valor incierto", dado que no pueden venderse ni negociarse en el mercado secundario, ofrecen rendimientos bajos o nulos, y suelen renovarse de manera automática.
Esta mecánica provocó lo que el Palacio de Hacienda describió de manera contundente: “Vale recordar que las Letras Intransferibles se colocaron al BCRA como contrapartida del uso de reservas internacionales por parte del Tesoro, en un contexto de déficit fiscal crónico y cierre de los mercados voluntarios de capitales. Esto implicó un fuerte deterioro acumulado en el activo del BCRA, al reemplazar un activo líquido y valioso (dólar) por otro ilíquido y sin valor de mercado, con reservas netas que a principios de diciembre de 2023 eran negativas en más de USD 11.000 millones”.
En detalle, el Tesoro Nacional rescató dos instrumentos de deuda específicos que yacían en la cartera del BCRA:
Una letra con vencimiento programado para el 30 de junio de 2031, por un valor nominal original de USD 76.248.473.
Una letra con vencimiento fijado para el 20 de abril de 2032, por un valor nominal original de USD 1.226.343.706.
El presidente, Javier Milei.
El precio pagado por cada uno se fijó según los mecanismos habituales del mercado, garantizando la transparencia de cada centavo utilizado en esta operación de administración de pasivos.
Esta victoria continúa el plan de Luis Caputo y Santiago Bausili. En mayo, el ministerio de Luis Caputo ya realizó un movimiento similar tras recibir $24,4 billones en dividendos de la entidad conducida por Santiago Bausili por el ejercicio 2025.
Por ese entonces, la cartera económica utilizó $18,4 billones para la recompra de Letras Intransferibles en cartera del BCRA por un total de USD 21.700 millones en valor nominal original. Según Economía, la operación redujo la deuda bruta del Tesoro Nacional en aproximadamente 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB). Un año antes, el Banco Central ya había obtenido USD 12.000 millones en efectivo por la cancelación total de letras con vencimiento el 1 de junio de 2025 y el 29 de abril de 2026, así como por la cancelación parcial de un título que vence el 3 de abril de 2029, con fondos del acuerdo de USD 20.000 millones con el FMI.
El saneamiento del balance es la antesala de reformas de fondo. El oficialismo buscará aprobar una modificación a la Carta Orgánica de la entidad que contempla la eliminación de estos títulos y prohíbe que el Tesoro transfiera este tipo de títulos al Banco Central como forma de obtener reservas internacionales. Dicha reforma quedará lista para tratarse el 26 de agosto en el Congreso.
Milei y Caputo
En la misma fecha, el oficialismo avanzará en Diputados con el proyecto de Inocencia Fiscal II. Mientras tanto, voces de la vieja escuela como la CEO de ABECEB, Mariana Camino, advierten con cautela acerca de una economía a dos velocidades señalando que “No va a haber legitimidad política ni social si no converge todo”.
Sin embargo, la realidad de los mercados demuestra la robustez del programa económico. A pesar de fluctuaciones externas que provocaron una baja del S&P Merval de 3%, caídas de hasta 6% en acciones argentinas en Wall Street y una suba del riesgo país a 466 puntos, la confianza en el peso es total. El dólar mayorista terminó ofrecido a $1.490,50, su valor más bajo en lo que va de agosto, mientras que al público cedió a $1.515 para la venta en el Banco Nación, consolidando el rumbo libertario.